FLAMENCOPEDIA | EPISODIO 12
El compás y los jaleos
El compás es el pulso que organiza el flamenco y permite que cante, guitarra y baile se entiendan sobre el escenario. Palmas, pies, guitarra y percusión construyen una estructura rítmica que los artistas conocen y comparten. Sobre ella aparecen también los jaleos: voces de ánimo que forman parte del espectáculo y de la comunicación entre quienes hacen flamenco.
Para Antorrín Heredia, de Tablao La Quimera, el compás es uno de los fundamentos del flamenco. No consiste únicamente en contar tiempos: hay que interiorizarlo hasta poder sentir dónde se encuentra cada acento. Cada estilo o palo flamenco posee sus propias características rítmicas y conocerlas permite a los artistas encontrarse, acompañarse e improvisar.
Palmas, pies y percusión
Las palmas son uno de los recursos rítmicos más característicos del flamenco. Ana Romero y Antonia Moya, de Tablao Flamenco Las Tablas, destacan la precisión que exige acompañar correctamente: las palmas sostienen el compás, pero también pueden enriquecerlo mediante acentos, silencios y diferentes intensidades. De ahí la importancia de los palmeros, artistas especializados en un lenguaje mucho más complejo de lo que puede parecer.
Pero prácticamente cualquier elemento puede convertirse en percusión. La guitarra tiene también una dimensión rítmica, el zapateado incorpora los pies como instrumento y pueden utilizarse los nudillos sobre una mesa, bastones, castañuelas o cajón. Pedro Córdoba, del Centro Cultural Flamenco de Madrid, y Belén López destacan esa relación directa entre ritmo y cuerpo: en el flamenco, hacer música y moverse forman parte muchas veces de una misma acción.
Los jaleos: animar también es flamenco
«¡Olé!», «¡Vamos!» o «¡Así se canta!» son algunos de los jaleos que pueden escucharse durante una actuación. No son interrupciones ni exclamaciones aleatorias. Rafael Jiménez “El Chispas” explica que forman parte del lenguaje del flamenco y aparecen en momentos concretos para reconocer, impulsar o acompañar lo que está haciendo otro artista.
También el público puede participar. Saber exactamente cuándo decir «olé» requiere cierta familiaridad con el flamenco, pero la reacción espontánea forma parte de la experiencia. Eduardo Guerrero destaca precisamente esa energía que se produce cuando intérpretes y espectadores conectan y la respuesta de la sala termina influyendo en lo que sucede sobre el escenario.
Un lenguaje compartido
El compás proporciona una estructura común, mientras los jaleos, las miradas y los gestos permiten comunicarse en tiempo real. Gracias a esos códigos, artistas que no necesariamente han ensayado juntos pueden construir un espectáculo, reaccionar a una falseta, acompañar un cante o seguir el movimiento del bailaor.
En los tablaos flamencos de Madrid, esa comunicación se percibe especialmente por la cercanía. Una palma, un golpe de pie, una mirada o un «olé» pueden cambiar la intensidad de un momento. El compás mantiene unido el flamenco; todo lo demás puede suceder dentro de él.
Flamencopedia: descubre todos los episodios
Flamencopedia es una serie de 15 episodios para acercarse al flamenco a través de sus protagonistas.
Episodio 1: Descubriendo el flamenco
Episodio 2: Madrid, capital flamenca
Episodio 4: Los tablaos de Madrid
Episodio 7: Los estilos flamencos
Episodio 11: La guitarra y guitarreros
Episodio 12: El compás y los jaleos
Episodio 13: Viva el espectáculo