FLAMENCOPEDIA | EPISODIO 8
El baile
El baile flamenco convierte la música y el sentimiento en movimiento. El cuerpo interpreta el cante, dialoga con la guitarra y participa del compás, pero cada bailaor lo hace desde su propia personalidad. Técnica, fuerza, improvisación y emoción se encuentran sobre el escenario para construir un lenguaje en el que también hablan las manos, los pies, la mirada y el silencio.
Para Blanca del Rey, bailar flamenco significa expresar con el cuerpo aquello que transmite la música. Carmen Coy destaca también la importancia de escuchar: el bailaor no se limita a ejecutar una coreografía, sino que debe estar pendiente del cante, la guitarra y de cuanto sucede a su alrededor. Esa relación explica por qué una misma pieza puede cambiar de una actuación a otra.
Bailar el cante y la guitarra
El baile forma parte de una conversación. Eduardo Guerrero señala que el intérprete debe conocer la música y aquello que está bailando para poder desarrollar después su propia manera de expresarlo. Cada estilo o palo flamenco posee un carácter y unos códigos que condicionan el movimiento, desde la intensidad y el recogimiento de determinados cantes hasta otros de naturaleza más festiva.
Juan Manuel del Rey, del Corral de la Morería, destaca precisamente esa interacción entre los artistas como una de las singularidades del flamenco. El bailaor escucha y responde; la guitarra y el cante pueden seguirlo, acompañarlo o provocar una reacción. Lo que ocurre sobre el escenario se construye entre todos.
Técnica para poder improvisar
La libertad del baile flamenco exige una sólida preparación. Juan Andrés Maya, de Tablao La Carmela, y Pedro Córdoba, del Centro Cultural Flamenco de Madrid, subrayan la importancia del conocimiento, la experiencia y el dominio de los códigos. Solo después de interiorizarlos el artista puede reaccionar con libertad y convertir un movimiento aprendido en algo propio.
Esa preparación es también física. El zapateado, los giros, la coordinación y el control corporal requieren fuerza, resistencia y precisión. Pero, como señala Belén López, la técnica no constituye por sí misma el objetivo: debe permitir que el intérprete deje de pensar en ella y pueda concentrarse en transmitir.
Un lenguaje propio sobre el escenario
No existen dos cuerpos que bailen exactamente igual. La postura, las manos, la mirada, la manera de caminar o de detenerse forman parte de la personalidad del artista y construyen un lenguaje que se desarrolla con los años. El movimiento flamenco puede ser contundente o contenido, rápido o casi inmóvil: la expresividad no depende de la cantidad de movimiento, sino de su intención.
En los tablaos flamencos de Madrid, esa personalidad se percibe especialmente por la cercanía con el público. A pocos metros pueden apreciarse el esfuerzo, la respiración, el sonido de los pies y los gestos más pequeños. El baile flamenco se convierte así en una experiencia física y emocional que sucede en directo y que nunca se repite exactamente de la misma manera.
Flamencopedia: descubre todos los episodios
Flamencopedia es una serie de 15 episodios para acercarse al flamenco a través de sus protagonistas.
Episodio 1: Descubriendo el flamenco
Episodio 2: Madrid, capital flamenca
Episodio 4: Los tablaos de Madrid
Episodio 7: Los estilos flamencos
Episodio 8: El baile
Episodio 11: La guitarra y guitarreros
Episodio 12: El compás y los jaleos
Episodio 13: Viva el espectáculo