El escenario del Café Ziryab se llena de una atmósfera poderosa con las actuaciones de Sarini Nieto y Maximiliano Rebman, que despliegan técnica, dramatismo y un dominio absoluto de los silencios y los quiebros. Pablo Moreno aporta un cante que nace desde la profundidad y se proyecta con verdad, sostenido por la guitarra de Jorge Rodríguez, que envuelve la función con una musicalidad fina y precisa.