Café Ziryab
En el barrio madrileño de Acacias, muy cerca de Embajadores, se encuentra Café Ziryab, un tablao flamenco íntimo y de aforo limitado donde el público puede disfrutar del baile, el cante y la guitarra a muy poca distancia de los artistas.
Café Ziryab abrió sus puertas en 2015 con la intención de acercar el flamenco al público desde una perspectiva cercana, auténtica y accesible. Su propuesta recupera el espíritu de los cafés cantantes y del tablao como lugar de encuentro entre artistas, aficionados y personas que se acercan al flamenco por primera vez.
La programación cambia cada semana y reúne a bailaores, cantaores y guitarristas profesionales, junto a diferentes artistas invitados. Esta variedad hace que cada función tenga personalidad propia y permite descubrir distintas formas de interpretar y sentir el flamenco. El espectáculo tiene una duración aproximada de 60 minutos y se desarrolla en formato de cuadro flamenco. El baile, el cante y la guitarra dialogan sobre el escenario dejando espacio a la improvisación, al compás y a la conexión entre los artistas, elementos fundamentales del flamenco en directo.
Una de las señas de identidad de Café Ziryab es la proximidad entre el público y los artistas. La distribución de las mesas frente al escenario permite apreciar de cerca el zapateado, la expresión del baile y cada matiz del cante y la guitarra.
La entrada incluye una bebida y, durante el espectáculo, los asistentes pueden completar la experiencia con una selección de tapas, quesos, embutidos ibéricos, jamón y otras propuestas gastronómicas, acompañadas de vinos y diferentes bebidas.
Además de su programación habitual, Café Ziryab desarrolla ciclos y actuaciones especiales que dan espacio tanto a artistas consolidados como a nuevas generaciones del flamenco.
El tablao también recibe grupos, agencias, empresas, centros educativos y celebraciones privadas, ofreciendo la posibilidad de organizar experiencias adaptadas a diferentes tipos de visitantes. La combinación de un espacio íntimo, una programación en constante renovación y la proximidad con los intérpretes convierte a Café Ziryab en una forma especialmente cercana de descubrir el flamenco en Madrid.