Lisi Sfair y Marina Perea se encuentran en una semana que sitúa el baile en un lugar de cercanía y verdad escénica. Ambas trabajan desde lenguajes propios, permitiendo que el cuadro pase de la delicadeza a la contundencia sin perder unidad. Alejandro Moreno sostiene el cante con una presencia muy directa y Eleazar Cerreduela acompaña a la guitarra con la medida necesaria para que cada baile encuentre su respiración.
Una propuesta pensada para disfrutar del flamenco en su relación más inmediata con la sala.