Lisi Sfair y María Reyes protagonizan una propuesta donde el baile se mueve entre la potencia, la precisión y una atención muy fina al diálogo con la música. Eleazar Cerreduela aporta una guitarra que acompaña sin invadir, mientras Gabriel de la Tomasa pone al cante una voz de raíz, con la capacidad de conducir el ambiente de la sala y marcar los cambios de energía.
Una semana de flamenco cercano, construida desde la escucha y la personalidad de cuatro artistas con lenguajes muy reconocibles.