Carlos Rivero y Marta Meléndez se adentran en el universo emocional del flamenco a través de un espectáculo en el que baile, música y cante avanzan en permanente conexión. Acompañados por Claudio Villanueva a la guitarra y Jacob Quirós al cante, los artistas proponen una experiencia íntima capaz de hacer sentir cada matiz y cada latido del flamenco.